Tekken 8 se ríe de su propio drama: el canguro boxeador vuelve para joder a Harada
Katsuhiro Harada stated in 2017 that the "video of a man’s dog being headlocked by a kangaroo" prevented Roger Jr. from making it into Tekken 7
¿Os acordáis de aquel vídeo del canguro que tenía a un perro en una llave de cabeza y se hizo viral? Pues resulta que ese mismo bicho es el que ha tenido a Roger Jr., el canguro boxeador de Tekken, fuera del juego durante años. Y ahora, con el DLC de Tekken 8, Bandai Namco ha decidido meterlo de nuevo con un trailer que es, básicamente, un 'fuck you' a su propio pasado.
Mira, la historia es de coña. En 2017, Katsuhiro Harada, el padre de la saga, dijo que no podían meter a Roger Jr. en Tekken 7 porque el vídeo ese del canguro y el perro había creado una polémica absurda. La gente se ofendía por pegar a un marsupial en un videojuego, como si no hubiera cosas más importantes en la vida. Total, que se cargaron al personaje por miedo a que alguien se sintiera mal por darle una paliza a un animal virtual. Vamos, una tontería como una casa.
Pero ahora, con el nuevo trailer de Roger Jr. para Tekken 8, el equipo se ha marcado un guiño brutal. En el vídeo, el canguro sale con un perro, justo como en el famoso meme, y parece que se están riendo de todo aquel drama. Es como si dijeran: 'Vale, nos tomamos un descanso, pero ahora volvemos más fuertes y con más mala leche'. Y la verdad, me encanta. Es un gesto de esos que solo los desarrolladores con cojones hacen, reconociendo que a veces se dejan llevar por el ruido de Internet y luego se arrepienten.
Lo mejor es que el personaje en sí es una pasada. Roger Jr. no es solo un canguro que da puñetazos, es un puto clásico de la saga, con ese estilo absurdo que tanto mola en los juegos de lucha. Y que vuelva ahora, con un trailer que hace referencia directa al meme que lo mató, es como un 'cierre de ciclo' pero en plan cachondo. No es un drama, es una celebración de lo ridículo que es todo esto.
Así que, mientras algunos se quejan de que los DLC son caros o que los personajes son repetidos, yo me quedo con esta movida: un canguro que vuelve para dar leña y, de paso, mandar a la mierda a los que se ofenden por todo. Tekken 8 está haciendo lo que tiene que hacer: ser un juego de lucha sin complejos. Y si alguien se siente mal por pegar a un animal de peluche, que se vaya a jugar al Candy Crush.
Segun ha adelantado el medio Kotaku.



