Saber Interactive: los indies no son un capricho, son una escuela de aprendizaje
Tim Willits and Todd Hollenshead talk about how Saber has learned from indie partnerships, and its plans to continue supporting small teams.
Mira, te voy a contar una cosa que me flipó cuando me enteré. Saber Interactive, los tíos que te han metido en la piel de un marine espacial en Warhammer 40k: Space Marine 2, están hasta el cuello con juegos indies. Y no es postureo ni una estrategia de marketing para quedar bien. Es que han aprendido más de esos proyectos pequeños que de sus propios exitazos.
Te pongo en contexto. Saber se separó de Embracer Group el año pasado, después de cuatro años de relación tóxica. Y ahora, con la vuelta a casa de la mano de Matthew Karch, han decidido que no van a soltar a los estudios pequeños. Todd Hollenshead, el jefe de publishing, lo contaba clarinete en el Summer Game Fest: 'Hemos firmado juegos como The Knightling, de Twirlbound, que venían de la época Embracer, y nos ha servido para salir de nuestra zona de confort'.
Y eso es lo que mola. Porque Saber no es una empresa que se dedique a hacer juegos de nicho. Son los que te montan un Space Marine o un Roadcraft. Pero resulta que meterse con un estudio pequeño como Stillalive para hacer Bus Bound (una mezcla de simulador de conducción y gestión de transporte) les ha enseñado un montón. Hollenshead lo dice sin tapujos: 'Hemos aprendido de trabajar con equipos pequeños'.
Y lo mejor es que no es un brindis al sol. Tienen planes de seguir haciendo esto. Buscan equipos independientes, están abiertos a firmar acuerdos si el encaje es el adecuado. Claro, no van a soltar los nombres de los próximos proyectos hasta que estén más cerca de la salida, pero la intención está ahí.
¿Y por qué coño hacen esto? Pues porque, como dice Tim Willits, el director creativo, el secreto de Saber está en centrarse en una idea clave. No en hacer juegos mastodónticos que lo peten, sino en aprender de cada proyecto, grande o pequeño. Los indies no son un capricho para ellos; son un laboratorio donde ensayan, prueban y mejoran. Y luego aplican todo eso a sus propios juegazos.
Así que ya sabes, la próxima vez que veas un juego de Saber, piensa que igual no es solo el resultado de un equipo grande con pasta. Puede que detrás haya un montón de lecciones aprendidas de un estudio indie que les enseñó a hacerlo mejor. Y eso, colega, es una puta maravilla.
Según ha adelantado el medio PCGamesN.



