Quake rompió a id Software, y Carmack pide perdón: la intrahistoria de un clásico que casi mata a sus creadores
Three of the principals from the early days of id Software shared some faintly maudlin but ultimately uplifting reminiscences from those long-ago days.
Tío, que el otro día fue el 30 cumpleaños de Quake, y claro, todo el mundo haciendo memes y celebrando como si fuera la polla. Pero resulta que por detrás, los que estuvieron allí lo recuerdan como una puta pesadilla. Sandy Petersen, uno de los diseñadores, soltó un tweet que ha revolucionado el cotarro: dice que Quake 'rompió' a id Software. Y no es coña.
Petersen, que se unió al estudio en 1993, fue claro: 'Quake es una obra de arte a nivel técnico, pero nos dejó hechos polvo espiritualmente'. Según él, después del lanzamiento, casi todo el equipo se fue. John Romero, Shawn Green, Dave Taylor, Mike Abrash, American McGee, el propio Sandy... todos palmaban en un par de años. Y no porque fueran malos, eh. Sino porque estaban quemados hasta los huesos. Literalmente, dice que 'nos rompió el alma'.
Y aquí viene lo bueno: John Carmack, el puto genio de la programación, ha pedido disculpas. Sí, has leído bien. Carmack, que nunca se baja del pedestal, ha reconocido que la presión fue excesiva y que quizá no gestionaron bien aquello. Y lo mejor de todo es que John Romero, el otro John, no le ha llevado la contraria. Normalmente, Romero siempre sale a defender el legado de id, pero esta vez se ha callado. O ha asentido. Vamos, que hasta él sabe que la cosa fue heavy.
Petersen, eso sí, no se arrepiente: 'Los juegos son más importantes que las empresas. Quake es un titán'. Pero también dice que 'podrían haberlo hecho mejor y mantener al dream team'. Y tiene razón. Porque después de Quake, id Software nunca fue la misma. Solo salvaría Quake 3, y ni de lejos al nivel de los anteriores.
La reflexión final es agridulce. Por un lado, tenemos un juegazo que marcó a toda una generación. Por otro, la historia de un equipo que se dejó la piel y la salud mental para lograrlo. Carmack pidiendo perdón es casi tan histórico como el propio Quake. Y yo, como colega, me quedo con la lección: a veces, el éxito duele.
Segun ha adelantado el medio PC Gamer.



