¿Puedes ser trillonario en Skyrim? Un experimento con trampas y límites de programación
La noticia de que Elon Musk se ha convertido en la primera persona trillonaria del mundo, algo que muchos consideran innecesario, llevó a un periodista de PC Gamer a preguntarse si algún videojuego permite acumular tal cantidad de dinero ficticio. Aunque en títulos como Grand Theft Auto o Los Sims e
La noticia de que Elon Musk se ha convertido en la primera persona trillonaria del mundo, algo que muchos consideran innecesario, llevó a un periodista de PC Gamer a preguntarse si algún videojuego permite acumular tal cantidad de dinero ficticio. Aunque en títulos como Grand Theft Auto o Los Sims es habitual amasar millones, los billones parecen estar fuera del alcance de la mayoría de los juegos. El único ejemplo que vino a la mente fue Balatro, donde la puntuación máxima alcanzada fue de 48.000 millones, pero en fichas, no en dólares.
Para comprobarlo, el periodista recurrió a Skyrim, el clásico de rol de Bethesda lanzado en 2011. Usando el conocido comando de consola "player.additem 0000000f", que añade oro al inventario del jugador, intentó introducir exactamente un billón de monedas (1.000.000.000.000). Sin embargo, en lugar de convertirse en trillonario, el juego restó 2.147.483.647 de oro de su cuenta. Este número no es casual: es el límite máximo de un entero con signo de 32 bits, el tipo de dato que Skyrim utiliza para almacenar el oro. Al superar ese límite, el valor se desborda y se convierte en negativo.
El experimento demuestra que, aunque los videojuegos modernos permiten acumular grandes fortunas, rara vez están diseñados para manejar cantidades tan astronómicas como un billón. La limitación técnica de los enteros de 32 bits, común en juegos de la era de Xbox 360 y PS3, impide que el jugador pueda siquiera soñar con ser trillonario en Skyrim. Incluso en títulos más recientes, como los simuladores económicos o los juegos de estrategia, las cifras suelen escalar de forma diferente, usando notación científica o sistemas de unidades para evitar estos problemas.
El periodista concluye que, por ahora, ningún videojuego permite experimentar la sensación de ser trillonario, al menos no de forma realista. La brecha entre la fantasía de la riqueza ilimitada y las limitaciones técnicas de la programación sigue siendo enorme. Mientras tanto, los jugadores tendrán que conformarse con sus millones virtuales, muy lejos del billón que ostenta Musk en el mundo real.



