MonCraft 199X: el apocalipsis Y2K que sí pasó (y ahora es un videojuego)
Many of you young'uns might hear the term Y2K and think of a vague, all encompassing descriptor of 2000s aesthetics, but us older folk think of it as this apocalyptic event that never came to be at the turn of the new millennium. Because the world didn't end, many thought that it was just a load of
Vale, hablemos del Y2K. Si eres un crío, igual piensas que es un filtro de Instagram de los 2000 con colores chungos y letras en neón. Pero los que tenemos canas —o las empezamos a tener— recordamos el miedo de verdad: que el 1 de enero del 2000 todos los ordenadores del mundo se volvieran locos y nos quedáramos sin luz, sin agua y sin poder jugar al Pokémon Azul. Al final no pasó nada, porque los informáticos curraron como bestias para parchearlo. Pero, ¿y si no lo hubieran hecho? Ahí entra MonCraft 199X.
Este juegaco es como si Pokémon y el Y2K se hubieran liado en un bar y nueve meses después naciera un survival de capturar bichos. La premisa es simple: el apocalipsis Y2K sí ocurrió, todos los animales se extinguieron, y ahora el mundo está lleno de criaturas raras que son como pokémons pero con más mala leche. Tú eres un prota con gorra roja que tiene que sobrevivir, craftear cosas, y descubrir qué coño pasó en 1999 antes de que la historia se borre para siempre.
Lo que mola de verdad es cómo mezcla géneros sin que parezca un batido raro. Los monstruos no son solo para luchar: los usas para talar árboles, iluminar caminos, y vete a saber qué más. Tiene sistema de construcción, mazmorras, zonas criminales y hasta multijugador. Y todo con un pixel art que parece una evolución de los Game Boy clásicos, no una copia barata. Los diseños de los bichos son chulos, la paleta de colores mola, y la música... bueno, ahí igual podrían esforzarse un poco más, pero no es para echarles de comer aparte.
Lo mejor de todo es que no es un simple 'pásate el juego y ya'. Hay una historia detrás: tú eres como un detective del fin del mundo, investigando cómo la Y2Katástrofe (sí, lo llaman así) se cargó la fauna del planeta. Y todo ambientado en un mundo postapocalíptico que parece un cruce entre un pueblo de Pokémon y un vertedero tecnológico. No tiene fecha de lanzamiento todavía, pero cuando salga, me lo pienso pillar. Porque, seamos sinceros, ¿a quién no le apetece un juego donde el fin del mundo fue culpa de un bug informático y encima tienes que cazar bichos para sobrevivir?
Según ha adelantado el medio Rock Paper Shotgun.



