Microsoft se carga a cuatro estudios y despide a 3200 personas: Xbox se pone seria (o está en crisis)
The news is finally out. Microsoft is laying off thousands of people from its Xbox division and losing four game studios from its roster. Those studios are Double Fine, Compulsion Games, Ninja Theory and Undead Labs, with Arkane Lyon in talks for being removed.
Tío, pues ya está. Microsoft ha soltado la bomba que todos esperábamos, pero que nadie quería oír. La división Xbox va a echar a 3200 personas y, de paso, se va a separar de cuatro estudios que, oye, tenían nombres bastante potentes: Double Fine (los de Psychonauts), Compulsion Games (los de South of Midnight), Ninja Theory (los de Hellblade) y Undead Labs (los de State of Decay). Y ojo, que Arkane Lyon también está en el alero, con conversaciones abiertas para ver si se queda o se va.
Lo más flipante es que no es que cierren los estudios, al menos no todos. Double Fine y Compulsion van a volver a ser independientes, con sus propiedades intelectuales y algo de pasta para seguir adelante. Ninja Theory y Undead Labs, por su parte, están buscando nuevo dueño que les dé financiación para terminar sus juegazos: Senua y State of Decay 3. Vamos, que Microsoft les dice: 'gracias por los juegazos, ahora arreglaoslas'.
Y luego está el tema de los despidos. 1600 personas se van hoy mismo, y otras 1600 se irán durante el año fiscal 2027, que acaba en junio de ese año. La excusa oficial es que quieren centrarse en 'proyectos de mayor prioridad' en Activision, Blizzard, Bethesda y compañía. Pero vamos, que si tienes que echar a 3200 personas, algo huele a quemado en el cortijo.
La que manda ahora en Xbox, Asha Sharma, ha soltado un speech de esos de manual: 'Esto es doloroso', 'No refleja el talento de la gente', 'La historia está llena de empresas que confunden longevidad con inevitabilidad'. Y suelta una frase que es para enmarcar: 'No seremos una de ellas'. Pero vamos, que si tu negocio no está sano y tienes que hacer esto, igual el problema no es solo de los demás.
Lo peor es que prometen que no cancelan ningún juego anunciado. Vale, pero con 3200 personas menos, igual los retrasos se convierten en la norma. Y todo esto pinta a que Xbox está en modo supervivencia, intentando no ser la siguiente Nokia del gaming. Ojalá me equivoque, pero esto huele a que el mercado de los videojuegos no perdona ni a los gigantes.
Segun ha adelantado el medio Eurogamer.



