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México gana y el suelo se mueve: ¿terremoto artificial o fiesta sísmica?

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Fans’ euphoric reactions to the Mexican national team’s recent victory in the 2026 World Cup caused a series of unusual vibrations that were detected by seismic warning systems.

México gana y el suelo se mueve: ¿terremoto artificial o fiesta sísmica?

Mira, colega, te voy a contar una cosa que suena a broma pero es verdad: México le ganó a Ecuador en el Mundial de 2026 y, literalmente, el suelo tembló. No, no es una metáfora barata. Los sistemas de alerta sísmica de la Ciudad de México se volvieron locos después de los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez. La plataforma SASSLA, que es la que vigila estos movimientos raros, reportó una "señal artificial significativa" captada por un sismógrafo Raspberry Shake cerca del Estadio de la Ciudad de México. Vamos, que la afición saltó tanto que parecía que un terremoto de verdad estaba en marcha.

Y esto no es nuevo, eh. En 2018, cuando México le ganó a Alemania en Rusia, ya pasó algo parecido con el gol de Hirving Lozano. Los geólogos dijeron que fue "posiblemente causado por saltos masivos" de los fans. O sea, la gente saltando junta puede engañar a los sensores de tierra. Y ojo, que esto no solo pasa en México: en Noruega detectaron vibraciones cuando su equipo marcó en los octavos de final, y en 2024, un concierto de Taylor Swift en Los Ángeles movió el suelo con frecuencias entre 1 y 10 Hz. La música pop también puede ser sísmica.

Ahora, los expertos se quejan de que llamar a esto "terremoto artificial" no mola. Dicen que un terremoto artificial de verdad es otra cosa, como cuando construyen rascacielos o hacen explotar minas. Lo que pasa en los estadios es más bien una vibración masiva, un "fiestón sísmico" como lo llamo yo. Pero vamos, que la gente lo entiende: cuando tu equipo gana, el suelo se mueve. Y si es en el Mundial, con más razón.

Así que ya sabes, la próxima vez que veas a México celebrar, no te extrañe si los sismógrafos se vuelven locos. Es la euforia, colega, pura energía popular que tiembla hasta el asfalto. Y si no, que se lo digan a los vecinos del estadio, que seguro pensaron que era el fin del mundo, pero solo era el gol de Raúl Jiménez.

Segun ha adelantado el medio Wired AI.

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