Los creadores de Wallace y Gromit meten a Pichu y Sirfetch'd en un lío de stop-motion que te va a flipar
The Pokémon Company has unveiled new details about its upcoming animated series, Pokémon Tales: The Misadventures of Sirfetch'd & Pichu. Initially t
Mira, no sé a ti, pero a mí cuando me dijeron que el estudio que hizo Wallace y Gromit se iba a meter con Pokémon, pensé: 'esto o es la polla o es un desastre'. Pues va a ser lo primero, colega. Porque The Pokémon Company ha soltado por fin los detalles de su nueva serie de stop-motion, Pokémon Tales: The Misadventures of Sirfetch'd & Pichu, y no es un capricho. Es una movida seria.
La serie va a salir el año que viene, y no la han ubicado en cualquier sitio. La han metido en la región de Galar, que es básicamente el Reino Unido versionado con bichos raros. Y oye, tiene toda la lógica del mundo: el estudio es británico hasta la médula, los diseños de los Pokémon de Galar son una pasada, y Sirfetch'd, con su puñetera lanza y su escudo, es como un caballero medieval salido de un pub. Es coña, pero es que encaja.
La serie va de un Pichu que se mete en líos y un Sirfetch'd que intenta sacarlo, pero como el Sirfetch'd es un flipado con su código de honor, todo acaba en desastre. Vamos, lo típico de Aardman: humor físico, personajes que no hablan mucho y momentos que te sacan una sonrisa tonta. Y lo mejor es que lo han hecho en stop-motion de verdad, con muñecos y todo. No es animación por ordenador disfrazada, es artesanía pura, como las galletas de la abuela pero con plastilina.
Claro, la gente se está volviendo loca porque el estudio de Wallace y Gromit tocando Pokémon es como si Messi se pusiera a jugar al fútbol sala: sabes que va a molar. Y mira, yo creo que va a ser un soplo de aire fresco en un mundo lleno de series de anime que van a mil por hora. Esto es más tranquilo, más gamberro, más británico. Y ojo, que han dicho que la región de Galar es 'particularmente adecuada' para la serie. Pues sí, porque Galar tiene castillos, campos verdes y un rollo que parece sacado de un cuento de hadas. Y Aardman sabe de sobra cómo darle vidilla a eso.
Así que ya sabes, el año que viene toca sentarse, pillar unas palomitas y ver cómo un pato con armadura y un ratón eléctrico se lían a hostias con la comedia británica más fina. Yo ya tengo el día marcado en el calendario.
Según ha adelantado el medio Eurogamer.



