Kingdom Hearts: La saga que te hace querer pegarle a un muñeco de Disney
With Kingdom Hearts IV back in the public eye, let's look back at Square Enix’s Disney and Final Fantasy crossover
Mira, colega, vamos a hablar claro. Kingdom Hearts es esa serie de juegos que o la amas o la odias, pero que nadie puede negar que ha marcado a una generación. Con el anuncio del Kingdom Hearts IV otra vez dando vueltas, todo el mundo se pone a hacer rankings y listas de los mejores y peores. Pero yo, Nacho, voy a darte mi opinión de barra de bar, sin filtros y con un poco de mala leche.
Lo primero: esta saga es un despropósito narrativo. Tetsuya Nomura se ha pasado años liándola con viajes en el tiempo, organizaciones secretas y unos personajes que parecen salidos de un desfile de moda adolescente. Pero oye, ahí está el truco: cuando consigues meterte en el lío, te engancha como una mala serie de Netflix.
Si tengo que ser honesto, el mejor de todos, para mí, es el Kingdom Hearts 2. No me vengas con el 1, que los controles son de la era de los dinosaurios. El 2 tiene combates fluidos, una historia que, aunque loca, se entiende (más o menos), y esa sensación de ser un puto dios cuando usas las formas de drive. Luego está el Birth by Sleep, que es el que realmente explica el desmadre de la trama, pero con un sistema de juego que a veces da pereza.
¿Y el peor? Fácil: el Chain of Memories. Ese juego de Game Boy Advance que luego sacaron en PS2 es un castigo divino. Peleas con cartas, una historia que parece un sueño de fiebre, y un diseño que te hace preguntarte por qué no te compraste un Pokémon en su lugar. O el Dream Drop Distance, que introduce los sueños y los espíritus, y que solo los más cafeteros entienden.
La clave de Kingdom Hearts es que, aunque te rías de su sinsentido, te emociona. Ver a Sora, Donald y Goofy juntos es como reencontrarte con amigos de la infancia. Pero no te engañes: la franquicia necesita un reinicio o, al menos, que Nomura se tome un café y decida qué coño quiere contar. Mientras tanto, yo seguiré esperando el IV con la esperanza de que no sea otro culebrón.
Segun ha adelantado el medio Kotaku.



