El Steam Frame Controller se deja desmontar: ¿por fin un mando que no acaba en la basura?
It could follow in the Steam Controller's footsteps.
Mira, te voy a contar una cosa que me ha hecho darle una oportunidad a Valve otra vez. Resulta que el otro día, el personal de iFixit y algunos colegas con más paciencia que un monje tibetano se pusieron a desmontar el nuevo Steam Frame Controller, ese mando que la compañía de Gabe Newell quiere meter en nuestras casas. Y, sorpresa: no es un churro soldado a mala leche. Tiene tornillos, piezas intercambiables y pinta de que si se te rompe el stick izquierdo por ragear en un Soulslike, lo puedes cambiar sin tener que vender un riñón.
No sé si te acuerdas del Steam Controller original, ese bicho raro con trackpads que parecía diseñado por un alienígena con TOC. Pues bien, el Frame es su primo más terrenal, más parecido a un mando de Xbox pero con la filosofía de que, si lo cascas, lo reparas. Y ojo, que no es poca cosa en un mundo donde los mandos de PlayStation y Xbox parecen diseñados para que los tires a los seis meses porque el joystick empieza a hacer drift como si tuviera vida propia.
Las fotos del despiece muestran que el Frame usa tornillos Phillips estándar, nada de cabezas raras o pegamento termofusible. Los módulos de los sticks son reemplazables, los botones van montados en una placa separada y la batería, aunque integrada, se puede extraer sin tener que hacer malabares con un soldador. Vamos, que si eres de los que se atreve a abrir un cacharro sin que te dé un infarto, esto es un paraíso.
Ahora, no te pienses que es perfecto. Los botones traseros, esos que tanto molan para juegos de disparos, van soldados a la placa principal. Si se jode uno de esos, toca buscar a un amigo con estaño o llorar. Pero comparado con la media de la industria, esto es un avance cojonudo. Valve está demostrando que se puede hacer hardware que no sea un monumento a la obsolescencia programada. Y eso, colega, es algo que debería ser la norma, no la excepción.
Así que ya sabes, si estabas dudando entre este mando y el de turno de la competencia, igual te merece la pena esperar a que salga. Al menos, si se te rompe, no tendrás que comprar otro entero. Y en tiempos de inflación y crisis climática, eso es más que un detalle: es un puto acto de rebeldía.
Segun ha adelantado el medio PC Gamer.



