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El ESO se queda sin alma: un ex diseñador se despacha a gusto tras los despidos de Microsoft

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ZeniMax Online Studios reportedly lost half its employees in yesterday's Xbox layoffs.

El ESO se queda sin alma: un ex diseñador se despacha a gusto tras los despidos de Microsoft

Mira, no voy a andarme con rodeos. Lo de ayer en Xbox fue una masacre, y no me refiero a cerrar estudios, que ya sabemos que eso es el pan nuestro de cada día en esta industria. Hablo de carnicería humana. De gente que se ha quedado en la calle, de equipos que han perdido a la mitad de sus miembros. Y uno de los que más ha sufrido ha sido ZeniMax Online Studios, los padres de The Elder Scrolls Online.

Andrew Young, un diseñador de contenido que estuvo allí desde 2012 hasta el año pasado, ha soltado una biblia en X que te pone los pelos de punta. No es el típico mensaje de 'gracias por los momentos', no. Este tío está cabreado, y con razón. Dice que la gente nunca sabrá la de sangre, sudor y lágrimas que costó sacar el ESO adelante, mientras ellos, con los dientes apretados, financiaban otros proyectos que se iban a la mierda sin recibir ni un puto recurso extra para mantener su propio ritmo de contenido.

Y lo peor es que tiene toda la razón. El ESO siempre ha sido ese primo segundo del que te acuerdas en las fotos pero no sabes cómo se llama. Mientras World of Warcraft y Final Fantasy 14 se llevaban todos los focos, ellos se dejaban la piel. Y ahora, después de que en 2025 ya se cargaran a Matt Firor, el director, y cancelaran ese proyecto secreto llamado Project Blackbird, llegan estos despidos y se llevan por delante a la mitad del equipo.

La comunidad, como era de esperar, está intentando poner buena cara. La community manager Jessica Folsom ha salido a decir que siguen comprometidos con el juego, pero vamos, ¿qué va a decir? Que se van a ir todos a llorar a una esquina. La realidad es que el ESO se está quedando sin la gente que lo hizo posible. Y cuando dices que no queda nadie y que ya no se puede cambiar, es que la cosa está jodida de verdad.

Así que, mientras Microsoft sigue haciendo limpieza y los accionistas se frotan las manos, los que se quedan dentro tienen que apañárselas para mantener vivo un juego que ya no tiene a sus padres. Y nosotros, los que jugamos, nos preguntamos cuánto aguantará sin que se note. Porque cuando te cargas a los que saben, el producto se resiente, y el ESO no es una excepción.

Segun ha adelantado el medio PC Gamer.

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