Saltar al contenido
Tecnología

Domingos de pijama, cubos con mocap y un penalti que te flipa

Compartir X Facebook

Sundays are for sitting by a window in your pants eating cold pasta, as a game of football meanders through its grassy paces on a screen not too far away. Light curtains drawn in an attempt to eliminate any chance for people in the street below to catch a glimpse of your boxers, time slows to a craw

Domingos de pijama, cubos con mocap y un penalti que te flipa

Vale, tío, escucha. Los domingos son sagrados, pero no por lo que la gente normal entiende. No es por la misa, ni por la paella familiar, ni por el puto fútbol de toda la vida. No. Los domingos son para sentarte en calzoncillos junto a la ventana, con las cortinas medio echadas para que los vecinos no te vean el paquete, mientras te clavas unos macarrones fríos del día anterior. Y de fondo, un partido de fútbol que va a su puto aire, como si el tiempo se hubiera tomado un diazepam. Esa es la movida.

Pero ojo, que de repente te despiertas del trance porque en la tele pasa algo raro. El árbitro señala penalti, los jugadores se quejan como si les hubieran robado la cartera, y el que va a chutar tiene una pregunta en la camiseta: "¿Cómo se hace mocap a un cubo?". Y tú dices: "¿Pero qué cojones?". Pues resulta que el tío es Rebekah Valentine, una periodista de Kotaku, y está a punto de chutarle a una portería defendida por Faye, la tía de God of War. Y claro, te quedas pensando: ¿qué pinta un cubo en todo esto?

Pues mira, la peña que sabe de estas cosas dice que, aunque el cubo no tenga cara, necesita moverse como si tuviera sentimientos. Es gelatinoso, así que puede retorcerse, agacharse o vibrar para mostrar alegría, tristeza o lo que sea. Y para eso, los desarrolladores graban movimientos reales y los aplican al bicho. Es como si el cubo fuera un actor de método, pero sin ojos ni boca. Una locura.

El caso es que Faye para el penalti, llega el córner, y entonces aparece otro tío con un puto stetson. Sí, como los vaqueros. Es Justin Reeve, de Unwinnable, y mientras prepara el centro, se pone a hablar de cómo el césped del campo le recuerda a los paisajes del primer Red Dead Redemption. Y tú piensas: este tío se ha fumado algo, pero tiene razón. Porque los domingos son para eso, para divagar, para mezclar fútbol, videojuegos y preguntas absurdas sobre cubos animados.

En fin, que el domingo es un estado mental. Y si encima te encuentras con artículos que mezclan penaltis, mocap y recuerdos del Salvaje Oeste, pues ya ni te cuento. La vida no para, pero al menos te da un respiro para flipar con estas chorradas.

Según ha adelantado el medio Rock Paper Shotgun.

Más sobre Tecnología

Ver todo →