Dead or Alive 6 Last Round: El arte de liarla parda con el Triángulo
Seven years later, the counterplay of the Triangle System is still just as satisfying.
Mira, te voy a ser sincero: cuando alguien dice que le mola el Dead or Alive, lo primero que piensas es en las tetas y los culos rebotando. Y sí, el juego tiene eso, pero joder, es un puto coñazo que la conversación siempre vaya por ahí. Porque debajo de esa capa de fanservice hay un sistema de lucha cojonudo que merece respeto. Llevo unos días con el Dead or Alive 6: Last Round, que es básicamente el juego de 2019 con todo el DLC metido en una coctelera, y la verdad es que me está sorprendiendo lo bien que envejece. Pero ojo, que no voy a soltar un veredicto aún porque quiero darle caña online y ver si el netcode sin rollback no me hace tirar el mando por la ventana. Porque, ¿en serio, Team Ninja? ¿Todavía sin rollback en 2024? En fin.
Lo que mola del Dead or Alive es que es un puto ajedrez con puñetazos. El Triangle System es simple: golpes ganan a agarres, agarres ganan a bloqueos, bloqueos ganan a golpes. Pero la clave está en los Holds, que son una pasada. Puedes parar cualquier golpe si adivinas la dirección (alto, medio o bajo), y si lo clavas, te llevas un subidón de adrenalina que flipas. Pero ojo, porque si fallas, te comes una hostia. Es un riesgo constante que convierte cada combate en un pulso psicológico. Y cuando aciertas un Hold en el momento justo, sientes que eres el puto amo.
Lo bueno de esta edición Last Round es que trae todos los personajes, escenarios y trapos desde el principio. No tienes que andar pagando por separado cada skin de La Marí, que eso ya cansa. Pero el problema es que el online sigue siendo una ruleta rusa. Sin rollback, los combates a distancia son un despropósito. Y eso que el juego base es una maravilla para jugar local, con un ritmo que engancha. Pero si quieres echar unas risas con colegas de otras ciudades, prepárate para los lags.
En resumen, el Dead or Alive 6: Last Round me está pareciendo un juegazo para los que buscan algo más que postureo. El sistema de combate es profundo, los personajes tienen personalidad y los combos son una gozada. Pero el online cojea y la sombra del fanservice sigue ahí, aunque intentes ignorarla. Le voy a dar más tiempo antes de soltar un numerito, pero de momento, pinta bien.
Segun ha adelantado el medio IGN.



