Chuck Tingle se ha liado a escribir sobre Warhammer 40k y es lo más normal que ha hecho nunca
Turns out, the Tingle is a Warhammer dork of the most relatable kind.
Tío, ¿tú has visto lo que ha hecho Chuck Tingle ahora? El colega este, famoso por escribir cosas como 'Pounded in the Butt by My Own Butt' y otras historias de culo y ciencia ficción que flipas, ha soltado un nuevo 'Tingler' que se mete de lleno en el mundillo de Warhammer 40,000. Y no es coña, el tío se ha marcado un título que es un poema: 'Pounded In The Butt By The Physical Manifestation Of Spending An Irresponsible Portion Of My Income On Warpounder 40k Miniatures'. Vamos, que te mea la cara a ti y a tu colección de miniaturas sin pintar en un solo párrafo.
Lo mejor de todo es que Chuck no es un cualquiera hablando de esto. Resulta que el menda es un auténtico friki de Warhammer. Ha soltado en BlueSky que antes jugaba a Warhammer 40,000 con sus eldar y a Warhammer Fantasy Battle con lizardmen y skaven. Que sí, que es de los nuestros, de los que tienen un montón de cajas sin abrir y una pila de plástico gris que da miedo. Porque seamos sinceros, ¿quién no ha comprado un ejército entero solo porque molaba y luego lo ha dejado en el armario? Pues eso, Chuck lo sabe, y lo ha convertido en una historia erótica.
La trama va de un modelo de nave de guerra que cobra vida y es guapísimo, todo muy su estilo, con 4,000 palabras de acción 'human on gay Warpounder 40K model'. Vamos, que si eres un pringao que gasta medio sueldo en miniaturas, este libro es para ti. Yo ya lo he visto en Amazon, y te juro que me lo voy a pillar en cuanto termine de pintar una linterna de Cathay que compré por impulso y que no sé ni para qué ejército sirve. Porque claro, esa es la esencia de ser un warhammero: comprar cosas que molan aunque no tengas ni puta idea de cuándo las vas a usar.
Chuck Tingle ha pasado de escribir chorradas de culos a hacer novelas de terror chulas como 'Camp Damascus' o 'Bury Your Gays', pero no abandona sus raíces. Este nuevo tingler es un recordatorio de que, al final, todos somos unos pringaos con nuestras obsesiones, y que el erotismo también puede salir de una caja de plástico sin montar. Así que ya sabes, si te sientes identificado, cómpratelo y ríete de ti mismo un rato.
Segun ha adelantado el medio PC Gamer.



