California se apunta al chollo de la IA: Claude a mitad de precio para la administración
As Anthropic forges a closer relationship with the state of California, the federal government has made an enemy out of the OpenAI rival.
Mira, que California y Anthropic hayan cerrado un chollo para que el gobierno estatal use Claude a mitad de precio no me sorprende. Lo que molaría es que el resto de mortales pudiéramos pillar ese descuento, pero bueno, así funciona esto. El gobernador Gavin Newsom ha pactado con la empresa de la IA que todas las agencias estatales y gobiernos locales puedan usar su chatbot, con formación y todo incluido, por la mitad de lo que costaría en el mercado. Vamos, un win-win para ellos: Anthropic se asegura un cliente enorme y el gobierno californiano se ahorra una pasta.
La jugada tiene su miga. Newsom, que siempre va de moderno, lo vende como que la IA no va a quitar curros, sino que va a ayudar a los funcionarios a ser más rápidos y eficaces. Y oye, igual hasta es verdad, porque si algo necesita la burocracia es que le metan un chute de velocidad. Pero no nos engañemos: esto también es un movimiento político. El tío ya firmó una orden ejecutiva en marzo para acelerar el uso de IA en el gobierno, y ahora con este acuerdo se pone la medallita de ser el primero en hacerlo bien, mientras critica a Washington por ir a lo loco con los contratos.
Y hablando de Washington, la cosa se pone tensa. Mientras Anthropic se codea con California, el gobierno federal le ha declarado la guerra. Resulta que el Departamento de Defensa quería un contrato para usar Claude sin cortapisas, pero Anthropic dijo que ni de coña: nada de vigilancia masiva ni drones asesinos sin supervisión humana. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, se mosqueó y firmó con OpenAI, dejando a Anthropic fuera de juego y hasta la tachó de riesgo para la cadena de suministro. Vamos, que si trabajas con ellos, no tocas un duro del Pentágono.
Al final, lo que tenemos es un culebrón de poder: California abraza a Anthropic como el hijo pródigo, mientras el gobierno federal le da la patada. Y nosotros, los de a pie, viendo cómo se pelean por controlar la IA mientras esperamos que no se les vaya de las manos. Porque, seamos sinceros, si la usan para redactar documentos, bien, pero si empiezan a tomar decisiones con ella, igual deberíamos preocuparnos un poco.
Segun ha adelantado el medio TechCrunch AI.



